Junio 2007

 

DIARIO DE NUESTRO VIAJE EN EL TRANSMONGOLIANO

 

1º TRAMO: DE MOSCÚ A ULAN BATOR (MONGOLIA)

Llegamos a la estación de tren Yaroslavskiy en Moscú media hora antes de la salida de nuestro tren y a las 21:35h iniciamos el trayecto en el mítico Transmongoliano (167€/pers, en 2ª clase, compartimento de 4 pers).

Estación de tren Yaroslavskiy en Moscú Inicio del recorrido en el transmongoliano

La travesía de Asia en tren desde Moscú (Rusia) hasta Beijing (Pekín) (China), pasando por Ulan Bator (Mongolia), son unos 8.000km. Nosotros vamos a hacer una parada en Mongolia antes de llegar a China, por lo que en nuestro primer trayecto de Moscú a Ulan Bator recorreremos solamente 6.266km. Vamos a estar 4 días y 5 noches enteros en el tren, tan sólo parando unas 3 o 4 veces al día durante 20-30min para estirar un poco las piernas y avituallarnos de comida y bebida en los puestos de los andenes. Hay tiendas y también vendedores ambulantes. El paisaje en general es estepa y taiga (bosque boreal). El segundo tramo del recorrido, que va de Ulan Bator a Beijing (China) dura un día y medio.

Puesto de comida en el andén. Parada del transmongoliano Vendedores ambulantes. Parada del transmongoliano

El legendario trayecto ferroviario pasa por zonas inalcanzables y desoladas. Atraviesa el subcontinente semivacío con temperaturas extremas tanto en invierno como en verano. Otra curiosidad es que pasamos por varias zonas horarias, pero el tren siempre se rige por la hora de Moscú hasta el paso de la frontera de Mongolia. Eso significa que durante 3 días la hora solar no se correspondía con la hora de nuestro reloj y un día llegamos a ver el atardecer cuando acabábamos de desayunar. Fue bastante extraño porque perdimos por completo la noción del tiempo y trastocamos los horarios de comidas y de sueño.

Antes de iniciar el viaje es aconsejable hacerse acopio de víveres como comida instantánea (noddles, sopas, purés, té, café, etc...). En cada vagón hay una caldera con agua caliente para preparar la comida instantánea. Los compartimentos son todos de 4 literas, 2 arriba y 2 abajo. Te dan sábanas, manta y toalla. Los trenes son bastante antiguos y espartanos. Hay un espacio arriba para las mochilas y debajo de las camas de abajo hay un arcón donde se puede guardar la comida. El espacio es reducido pero según pasan los días te vas acostumbrando. Hay dos pequeños aseos en cada vagón que cierran cada vez que el tren hace una parada en alguna estación, así que procurábamos utilizar el baño antes de parar para no tener problemas. Hay dos revisores en el vagón que limpian los compartimentos de vez en cuando. En total había 12 vagones, incluido el vagón restaurante pero no tenía muy buena pinta y no vimos a nadie comer allí. Todo el mundo come su propia comida instantánea en sus compartimentos.

Vagón del transmongoliano Caldera de agua caliente. Tren transmongoliano

En nuestro vagón casi todos los compartimentos estaban ocupados por familias con niños, que regresaban a casa por vacaciones. En contra de lo que nos pensábamos, viajaban pocos mochileros como nosotros. Dos de las familias eran mongoles, así que tuvimos nuestro primer contacto con ellos, sobre todo con los niños (Naomi, Dzula y Xamo).

Nuestros compañeros de viaje, Dzula y Xamo

Subir Subir

 

l último tramo por territorio ruso bordea el Lago Baikal durante 2 horas, apreciando toda su magnitud. Está situado cerca de la ciudad de Irkutsk, en la región Sur de Siberia. Ese día nos despertamos a las 6:00 a.m. para ver el más viejo y profundo lago del mundo. Se calcula que tiene de 25 a 50 millones de años, alcanza una profundidad de 1.620m, tiene 640km de largo y 80km de ancho en su punto máximo. Almacena el 20% del agua dulce del planeta. En el lago viven cerca de 1.200 especies diferentes. Esta zona es la más atractiva del transmongoliano en cuanto a paisaje.

Lago Baikal. Irkutsk (Rusia)

 

El último día antes de cruzar la frontera de Rusia con Mongolia , el revisor nos dio el formulario de entrada a Mongolia y la declaración de bienes de Rusia para rellenarlo. La frontera se pasa en la localidad de Naushki (Rusia). Desde que te piden el pasaporte hasta que te lo devuelven pasan 4 interminables horas esperando en el tren o en el andén. Hacía un calor horrible y no pudimos utilizar el aseo porque, como siempre, lo cierran durante el tiempo que el tren está parado en la estación. Después el ejército ruso revisó uno a uno todos los compartimentos. Nosotras antes de ir a Rusia habíamos oído que había que declarar todo el dinero en efectivo con el que se entraba al país, pero no es necesario. Sólo es obligatorio en caso de llevar más de 1.000 dólares.

Cuando terminan todos los trámites, llegamos al lado fronterizo de Mongolia, donde nos vuelven a pedir los pasaportes. Aquí la espera es de 1h 30m, hasta que nos devuelven la documentación y seguimos el viaje. El paso de las dos fronteras es lo peor de todo el recorrido. Es el momento de ajustar nuestro reloj al horario mongol (+6h respecto a España y +4h respecto a Moscú).

Una vez en Mongolia, sólo queda esperar durante 1 día para llegar a nuestro destino: Ulan Bator, la capital. Un cambista mongol recorre todos los vagones cambiando dinero. Aunque el tipo de cambio que ofrece es muy malo, nosotros cambiamos algo de dinero por si lo necesitamos al llegar. 1 RUB (rublo ruso) = 43 Tug (Tugrik mongol)

Por fin llegamos a Ulan Bator a las 7::30 a.m. Hemos conseguido sobrevivir al trayecto más largo en tren por el subcontinente asiático !!!!

 

<< ANTERIOR
ITINERARIO Y DATOS PRÁCTICOS
2 de 3
SIGUIENTE >>
DE ULAN BATOR A BEIJING

 

 

Subir