situación política y social en myanmar

1 de octubre de 2007

 

myanmar

 

Myanmar es un país gobernado por una Junta Militar en forma de dictadura comunista. La situación política, económica y social es de una absoluta opresión y represión del gobierno hacía el pueblo birmano, llegando a ser tercermundista. Aunque llegamos allí como viajeros, la falta de libertades y violación de los derechos humanos es tan palpable que no nos dejó indiferentes.

Mientras que el país dedica el 40% de su presupuesto al ejército, la mayoría de la población vive en medio de la pobreza y la enfermedad.

Alrededor del 40% de los niños sufren de malnutrición y hay una alta tasa de explotación de mano de obra infantil. Vimos muchos niños y niñas trabajando desde bien pequeños en restaurante, hoteles y medios de transporte.

El gobierno ha utilizado a la población civil en trabajos forzados y labores militares peligrosas, como hacer de detectores humanos de minas terrestres.

La líder de la oposición birmana y Nobel de la Paz, AUNG SAN SUU KYI, hay sufrido diferentes arrestos domiciliarios y ha sido encarcelada en diferentes ocasiones desde el año 1989. Hoy en día, sigue siendo privada de su libertad por ser defensora de los derechos humanos frente al gobierno de su país.

Gran parte de la maltrecha economía Birmana está sustentada por China, que controla el 60% de la economía de Birmania. Además, es la mayor fuente de financiación de la Junta Militar.

El gobierno prohíbe el uso de Yahoo y Hotmail, y muchas páginas web están restringidas. Eso cuando Internet funciona… Las llamadas internacionales también son complicadas y caras.

Los ciudadanos birmanos no pueden salir del país sin la autorización del gobierno, y en la mayoría de los casos tampoco pueden por falta de dinero y recursos.

A pesar de todo, la presencia militar no es muy perceptible, salvo en zonas fronterizas donde hay luchas activas entre los insurgentes y el gobierno. Estas zonas están restringidas para los turistas.

Los birmanos son personas muy inteligentes, educados, bondadosos y, a pesar de su pobreza, honrados. Nunca pierden la sonrisa de la cara, tal vez porque confian en que algún día su suerte cambie y puedan vivir en un país libre.

 

diario de myanmar

 

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